Perder las llaves es algo bastante frecuente y lo más seguro es que te haya pasado en más de una ocasión. Por eso siempre recomendamos tener a mano una copia de las llaves en cuestión, tal y como te explicamos en el artículo ‘cómo conseguir un duplicado de las llaves del coche’. Sin embargo, hay una situación todavía más complicada de solventar que la pérdida de las llaves: dejarse las de casa puestas por dentro.

Para no tener que gastar mucho dinero si se pierden las llaves, lo normal es dejar copias a familiares o algún vecino. Pero el problema es que tener acceso a una copia no suele solucionar el problema si las llaves están en el interior de la cerradura, por dentro de la puerta. Entonces… ¿Qué puedes hacer? En esta nueva entrada vamos a ofrecerte cuatro trucos que pueden ayudarte si te dejas las llaves puestas por dentro.

¿Qué hacer si te has dejado las llaves puestas por dentro?

Lo primero que debes procurar es no entrar en pánico, ya que aunque pueda parecer difícil esta situación tiene solución. De hecho, existen cuatro trucos para acabar con todos tus problemas al respecto que vamos a contarte a continuación.

1. Tener una copia a mano

El primer truco es bastante sencillo: dejar una copia de tus llaves a alguien de confianza que viva cerca. Aunque la mayoría de cerraduras se bloquean si se introduce una llave por uno de sus lados, hay algunas que sí que permiten abrir la puerta si la llave de dentro no está girada. Prueba suerte, ya que no tienes nada que perder, y si funciona habrás resuelto la papeleta sin complicarte demasiado.

2. El método de la radiografía

En caso de que el truco anterior no funcione puedes probar el método de la radiografía. Consiste en introducir una radiografía por la zona de la cerradura de la puerta, por el filo. También sirve una tarjeta, una lámina o incluso una botella de plástico. Haz movimientos verticales, de arriba a abajo, hasta que la puerta ceda y se abra. Es un truco que no siempre funciona, pero puede ser lo que te salve en esta situación concreta.

3. Entrar desde la casa del vecino

Si vives en un bajo o una vivienda pareada o adosada puedes intentar entrar a tu casa desde la de tu vecino. Si vuestros jardines, patios o terrazas son colindantes puedes entrar a tu vivienda desde ellos. Es posible que una vez dentro solo tengas que abrir una puerta trasera o una ventana corredera, lo que te resultará más sencillo que abrir la puerta principal.

4. Recurrir a Cerrajería Alberto

Si ninguno de los tres trucos anteriores ha funcionado, te aconsejamos recurrir a este último, que además es el mejor. Si no quieres complicaciones, nuestro consejo es que nos llames y desde Cerrajería Alberto nos encargaremos de solucionar este problema. De este modo, si te has dejado las llaves puestas pro dentro y necesitas entrar en tu casa cuanto antes, acudiremos raudos y veloces para que así sea.